El Babbitt

¿Alguna vez has escuchado hablar acerca del babbitt? Si la respuesta es no, estás de suerte, pues en esta oportunidad te contaremos de qué se trata. Aunque está vinculado a la cualidad antifricción de las superficies de contacto de algunas piezas como los rodamientos y cojinetes, el término va mucho más allá, aquí comprenderás de qué va exactamente este proceso también conocido como babbitizado de metales para motor.

¿Qué es el babbitizado de metales para motor?

Este proceso, que por lo general se le conoce como el babbitt se originó aproximadamente en el año 1839 y debe su nombre a su creador Isaac Babbitt. Consiste en la aleación de estaño, cobre y antimonio. Esta aleación se emplea como superficie de contacto en los cojinetes para motor debido a su resistencia a la fricción. Además los cojinetes que gozan del babbitizado de metales constan de un gran soporte de carga y resistencia a la corrosión y abrasión derivadas de la fricción.

El babbitt metal, que se conoce comúnmente como metal antifricción, posee una cantidad de estaño suficiente como para potenciar sus propiedades de reducción del roce y la fricción, mejorando las propiedades mecánicas del motor. El babbitizado de metales para motor, es además empleado en otras industrias mediante el rebabitado de cojinetes.

Los cojinetes que son fabricados a través de este método, ofrece la posibilidad de soportar y de guiar de manera satisfactoria la dirección de los ejes. Con ello además se obtiene la posibilidad de contar con cojinetes capaces de soportar cargas y potencias elevadas, y la mayor ventaja que estos ofrecen, es que con el mantenimiento y los cuidados adecuados pueden contar con una extensa vida útil.

El babbitt: aleaciones

Como norma general, lo que tienen que ofrecer los metales antifricción es precisamente el menor nivel de fricción posible entre superficies. Las aleaciones involucradas además de garantizar un nivel de roce bajo, también deben garantizar el mayor nivel de soporte de carga omitiendo la distorsión o los fallos mecánicos.

Para ello es necesario que las variaciones consten de una buena composición y que esta no sufra alteraciones al ser expuesta a diversos niveles de temperatura. También debe ser fácilmente adaptable al soporte metálico y que no sufra los efectos de la oxidación térmica.

Con esto además se entiende que los distintos niveles de temperatura no pueden o no deberían suponer una modificación considerable en la resistencia del material propiamente y cómo este se comporta ante la resistencia a la fatiga. También debe representar un alto nivel de resistencia al desgaste resultante de las condiciones de trabajo que sobrevengan en el cojinete. Finalmente, una aleación de babbitt metal debe soportar cualquier tipo de corrosión que pueda ser producido por el lubricante, ya que sucumbir ante esta supondría la debilitación de la estructura metálica.

¿Cuál es el proceso del babbitizado de metales para motor en la fabricación de cojinetes?

Lo ideal para comenzar con el proceso de fabricación de un cojinete de metal antifricción, es determinar el material a emplear y efectuar el cálculo dimensional que permita conocer de qué manera el cojinete podrá trabajar al ser expuesto a bajas temperaturas. Por ende, la adherencia metálica no debe dar cabida a inconsistencias, debe ser perfecta y el soporte debe ser resistente y rígido, capaz de soportar y no ceder ante el roce.

El proceso de elaboración además es meticuloso, por lo que se cuida en máxima medida la estructura de la pieza. Con ello se entiende que durante el proceso de elaboración se presta atención a la composición de la pieza y el grosor del soporte, considerando que en toda la estructura tenga igual dimensión. Esto puede prevenir variaciones en el enfriamiento y en la resistencia a la fricción.

Se puede entender además que estas piezas pasan bajo estrictos lineamientos de calidad, atravesando un tratamiento térmico capaz de retirar las impurezas de la pieza, su posterior cobertura con una capa de estaño para garantizar un alto nivel de adherencia. Tras esto, el cojinete es introducido en una máquina centrifuga y precalentado hasta lograr que el estaño obtenga una textura maleable. Es en este punto que es añadido el metal antifricción. Se prosigue con el mecanizado en desbaste, y finalmente con el control de calidad.

El resultado de todo este proceso, es un cojinete que, aunque se trate de una pieza de reemplazo, constituye un elemento que iguala en calidad a las piezas originales. Como se mencionó anteriormente, un cojinete de metal antifricción, tiene una extensa vida útil, y contando con el mantenimiento adecuado, es posible que pueda ser utilizado durante tiempo indefinido.